Cómo prevenir las caídas en bicicleta

 

como prevenir las caidas en bicicleta

 

Montar en bicicleta es saludable, agradable y divertido. Pero también peligroso. Uno de estos peligros es el de una caída que nos haga besar el suelo.

Caerse de la bici es muy fácil. Exceso de velocidad, pérdida del equilibrio por diversos motivos, factores externos a ti como un perro en el medio de tu camino son algunos factores que ayudan a que te lleves un buen castañazo.

Quiero darte una serie de consejos que te sirvan para disminuir el riesgo de que sufras un accidente en bicicleta por caída. Son trucos de alguien que ha tenido este tipo de percances cientos de veces, aunque ninguno de ellos grave (toquemos madera).

 

Lo primero de todo: protección para la bicicleta

 

Ir en bici es ir a pelo. El chasis es tu propio cuerpo. Siempre que estés subido sobre una bicicleta has te llevar un casco. La ley española dice que para menores de 16 años es obligatorio el uso del casco SIEMPRE mientras que para el resto sólo si pedaleas fuera de la ciudad. Mi consejo es que lo uses siempre. La diferencia entre llevarlo puesto o no puede ser seguir vivo o irte al otro barrio tras un impacto seco en la cabeza.

Si eres una persona presumida tienes infinitos modelos de casco de bicicleta para lucir. Elige el que más se adecue a tu estilo o geometría.

A parte del casco hay muchas más protecciones: coderas, rodilleras, riñoneras. Un verdadero repertorio para hacer de muchos de los posibles accidentes un vuelo con aterrizaje mullido. Dejo para el final los importantísimos guantes, muchas veces olvidados. Si te vas al suelo instintivamente intentarás frenar el impacto con las manos. De no llevar guantes, las erosiones en ellas pueden ser importantes. Por ello, ponte los guantes siempre.

 

A más experiencia menos pérdidas de equilibrio

 

Cuando uno no tiene mucha práctica sobre dos ruedas, el peligro de caerse es constante. Vas con miedo, rígido todo el tiempo, hasta que entras en una especie de crisis, te falla el equilibrio y zás, al suelo. Sólo la persistencia y el acumular horas a los pedales podrán hacer más seguros tus paseos.

Tras esta etapa de ir haciendo eses se entra en otra no menos pródiga en golpes, pero esta vez por exceso de confianza, ya sea no poniendo la atención debida o por exponerte a situaciones comprometidas.

 

Evita frenar bruscamente

 

Si no tienes mucha experiencia, un error que se comete y que te lleva directo sobre el asfalto es el mal uso de los frenos. Hay que hacer la frenada de la forma más progresiva posible y tanto con el freno delantero y trasero al unísono. En las curvas olvídate de ellos. Si lo hicieras casi con toda seguridad tus ruedas derraparían y el resultado sería más o menos el siguiente, dependiendo de la velocidad y suponiendo que en tu caída no chocas más que con el duro asfalto:

– erosiones en piernas y brazos si se te va la rueda de atrás
– posible rotura de clavícula o algún otro hueso de las extremidades superiores si te caes por falta de sujección de la rueda delantera.

Obviamete, la experiencia te hará un maestro en el ejercicio de la frenada, pero siempre las curvas inesperadamente cerradas o negociadas con un exceso de velocidad ponen en aprietos al mejor ciclista del mundo.

 

Presta atención y estate alerta siempre

 

Muchas veces el accidente viene por la falta de atención. Nuestro camino cambia cada segundo. Una curva peligrosa inesperada, un obstáculo con el que no contábamos o una rama baja de un árbol pueden ser salvados sin mas problemas si estamos a lo que estamos.

Recuerdo aun el leñazo que me di hace unos años en una carretera subiendo una ligera pendiente. Me comí una señal de tráfico por ir mirándome las zapatillas recién compradas.

 

No hagas locuras y se prudente en todo momento

 

Puede que seas un tipo que nunca baja la guardia pero que te gusta sentir adrenalina: bajar a tumba abierta en carreteras con tráfico abierto, lanzarte laderas abajo sin tener claro dónde puedes acabar son dos tipos de imprudencias, entre muchas otras, que pueden tener un final poco feliz dándote con los huesos en el suelo. No importa lo bien que domines la máquina o el alto nivel de reflejos que tengas. El ir pasado de frenada a menudo se paga, más tarde o más temprano.

Bajando me he picado muchas veces en entrenamientos absurdamente. Se me pone la carne de gallina reviviedo aquella vez en la que creo que batí mi record de idiotismo, bajando todo picado con mi amigo la Colladona hacia la Cabañaquinta, recortando curvas con coches de frente. Un ejemplo de como tener un boleto seguro parair al otro barrio e implicar a terceros queno tienen ninguna culpa de ello.

 

No lleves en bici cosas colgando

 

Una causa de caídas es también cuando algo se enreda en la una de las ruedas y la bloquea, sobre todo en la rueda delantera. En ese caso el desafortunado ciclista va a salir volando sin más.

Mangas de alguna prenda de vestir y los guantes son los culpables de este tipo de percance. No he tenido la “suerte” de haber podido disfrutar aún semejante tipo de percance, pero estas cosas siempre surgen al menor descuido.

 

Alerta con los coches

 

No estamos solos en la carretera. Motos, coches y camiones son especies mayores con las que hay que convivir. No quiero ponerme trágico con los números, pero sabes del peligro real que existe cada vez que nos subimos sobre nuestra amiga. Voy a comentar rápidamente dos escenarios posibles, ninguno de ellos deseable:

 

Cuidado con las puertas de los coches al abrirse

 

Este es un caso en el que, sin comerlo ni beberlo, el batacazo puede ser monumental. Vas tranquilamente, todo despejado, tal vez algo arrimado junto a unos coches aparcados y, sorpresivamente se abre una puerta de uno de ellos. No hay nada que hacer. De ahí lo más seguro que al hospital.

Lo único que te podría decir es que no te acerques demasiado a nada ni a nadie. Tampoco he tenido experiencias con las puertas de los coches, así que siento no poderte explicar qué se siente.

 

Estar al loro con los coches que se nos acercan

 

espejo retrovisor bicicleta de carretera

 

No puedes estar constantemente con los ojos puestos en tu espalda, vigilando a todos los conductores que se nos acercan por atrás. Una lástima no tener un ojo en nuestro trasero que funcione como los de la cara. Esta falta de control con lo que pasa a tus espaldas se puede solucionar con algunos sistemas.

Así, un discreto espejo retrovisor para bicicletas te puede salvar de un soberano disgusto con un coche, así que no sería mala idea hacerlo un integrante más de tu bici.

Hay sistemas muchísimo más sofisticados. En Amazon puedes encontrar cámaras traseras, por ejemplo.

Además de ir con ojo avizor, te diría que no circules pegado a la cuneta pensado que ello te aleja de los coches. Circula por donde debes y listo. Mejor circular en doble fila. Ello hace que los vehículos aminoren su paso cuando están a nuestra altura.

Ante locos al volante y drogados, no hay nada que hacer. Lo único seguro sería quedarte en tu casa.

 

Qué hacer si nos atropella un coche

 

ciclista atropellado

 

Voy a hablar un poco del peor de los escenarios. Una caída por atropello de un automóvil. Una cosa es que una puerta de un coche se abra y te la comas y otra que un coche te atropelle. Suponiendo que sales más o menos airoso de este terrible percance, estás en tu derecho de reclamar una indemnización a la compañía aseguradora del coche que te ha embestido por todos los daños materiales y lesiones causados.

Los pasos a seguir son estos:

  • Llamar telefónicamente a la Guardia Civil o a la Policía. Esta hará un atestado que vale su peso en oro. Si necesitas ser asistido médicamente insitu, los médicos también te van a dar un parte médico que podrás usar posteriormente.
  • Si es posible, hacer unas fotos de todo también es de ayuda.
  • No olvidar incluir en la reclamación cualquier objeto personal dañado.
  • Por último, hacer la reclamación directamente a la compañía de seguros del coche que ha causado nuestros daños. Deberemos entregarle todos los documentos recabados. Es posible que médicos de la compañía aseguradora del conductor del automóvil también nos hagan un diagnóstico
  • Al final de todo, la aseguradora nos va a ofrecer una cantidad por los daños infringidos sobre nuestra persona y bienes materiales. Puede pasar que estemos de acuerdo. En ese caso se zanjará la historia. Si no nos satisface la cantidad hemos de conseguir un informe a través de peritos. La compañía aseguradora del conductor está obligada a proporcionárnosla gratuitamente. También podemos buscarnos la vida y contratar por libre estos servicios periciales. Ellos nos van a dar sus estimaciones económicas. Si son más elevadas, deberemos seguir negociando con la aseguradora o luchar de forma judicial por lo que nos parezca más justo.

 

Enganchones con compañeros de bicicleta

 

Tanto en la competición como en las salidas lúdicas, un clásico de darse un buen tortazo es tropezando con algún colega o colegas que pedalean no muy lejos de ti. alguien frena o reacciona de forma brusca, interaccionando contigo de forma que te hace perder el equilibrio y condenarte a que te lleves un soberano sopapo.

 

No escuches música

 

Es agradable ir a todo trapo mientras uno va escuchando algo cañero. No es buena idea si queremos que nuestras salidas ciclistas sean lo más seguras posibles. El sentido del oído nos puede advertir de muchos peligros: coches que se acercan a nosotros, advertencias que alguien nos puede estar haciendo, la caída de algún ciclista que marcha por delante de ti… Esto son sólo una muestra.

Por si fuera poca la matraca ésta de “no uses auriculares”, añado, por si no lo sabes, que está prohibido usarlos tanto en la bici, en las motos o en coches y camiones. Si te pilla la policía, en España la sanción va a ser de 200 euros y tres puntos menos en el carnet de conducir.

 

No hables por teléfono o escribas mensajes de texto

 

en la via publica no esta permitido hablar por telefono ni usar auriculares en bicicleta

 

A parte de que está duramente sancionado, incluido para los ciclistas (lo mismo que llevar los auriculares puestos) no te pongas a escribir mensajitos a tus amigos mientras le das a los pedales o a llamar a la parienta. Hay momentos mejores, por dios. Permite a tu móvil descansar dos o tres horas, lo que dure tu salida. La batería te lo agradecerá.

 

Revisa la mecánica de la bicicleta

 

revisar la mecánica de la bicicleta para prevenir accidentes

 

Una bici no es como una moto o un coche, claro, pero también sus componentes requieren comprobación y un recambio cuando ya no cumplen su misión de forma correcta.

Las consecuencias suelen ser graves cuando una tija se suelta y te quedas con el manillar en la mano antes de caer a saco. También es peligroso para tu integridad (y las de tus partes más blandas) cuando se rompe la cadena mientras subes cualquier repecho.

Fisuras en el cuadro, llantas de ruedas en malas condiciones, neumáticos descuidados o con una presión inadecuada son factores que multiplican las posibilidades de que te lleves un buen premio en el juego a esta lotería macabra.

 

¿Y si vamos a tener un accidente inminente?

 

Cómo caerse de la bicicleta

 

Aunque no siempre, muchas son las veces en las que sabemos unos instantes antes que nos vamos a dar una buena galleta. Acabas de perder el control. Es cuando el tiempo se ralentiza. Te ves volando por los aires y mientras lo haces esperas el impacto no te produzca grandes daños.

¿En estas décimas de segundo, hay algo que esté en nuestras manos para que las consecuencias sean lo más leves posibles? La respuesta es sí. Muchos son los factores que están implicados en el manejo de esos instantes desgraciados. En general puedo decirte que toda caída es más limpia cuando se dan ambas:

  • Caer sin bicicleta
  • Rodar al caer